jueves, 6 de noviembre de 2008

El Tráfico de Bebés.



Dentro de la trata de personas, la compra-venta de bebés desnuda una situación que resulta de la confluencia de factores como la miseria, la degradación de valores básicos y la incapacidad de las instituciones para impedir la comisión de un crimen tan serio.


La definición de tráfico de niños en sentido amplio comprende las situaciones de venta, sean lucrativas o no, de modo que aunque con ella no se pretenda ventajas económicas la entrega forma parte de la figura amplia del tráfico.
En el universo de esta execrable comercialización, en ocasiones se estipula que cuando el embarazo de la madre llegue a término se entregará el niño en las condiciones pactadas, que en algunos casos consiste en que el adquirente afronte todos los gastos de la gestación y del parto. En ciertas circunstancias esto puede producirse cuando la madre procura una práctica adoptiva y en otras cuando se recurre a la maternidad por encargo; se trata del alquiler de vientres, que se concreta cuando se encarga a una mujer que se embarace para entregar el niño a término, a cambio de un beneficio.

Factores como la pobreza, la corrupción y la escasa eficiencia de las instituciones han permitido que en distintas partes de la Argentina se trafiquen bebés. Deben tomarse medidas que sancionen y prevengan este crimen.
El “negocio” de la venta de bebés es un crimen “casi invisible”, debido a que las redes de traficantes operan bajo una aparente “legalidad”.
Estas mafias tienen como punto de referencia a recién nacidos y a niños de hasta tres años, los mismos que son vendidos por 10 mil dólares a parejas extranjeras.